Una
joya…
Más allá de decir que una joya es una pieza de
valor, elaborada con materia prima de calidad, como metales y piedras o
cristales finos, debo decir que una joya es una pieza que representa valor para
quien la porta, que la ha escogido porque se identifica con ella, porque dice
algo de sí.
Desde
la antigüedad las joyas han sido utilizadas con fines de ornamentación, como
amuletos o como identificaciones religiosas. Actualmente la joyería ha evolucionado
a tal punto que no precisa de materiales como piedras preciosas o metales finos
para ser una pieza de gran valor, es suficiente con que cuente una historia,
transmita un mensaje o simplemente (Aunque no gratuitamente) provoque un
sentimiento o una emoción.
Las
joyas dicen mucho de quien las porta. Una joya es un mensaje, una extensión de
nuestro pensamiento, un objeto que nos ayuda a recordar, que da énfasis a
nuestra personalidad, una joya perfectamente es parte de lo que somos. Al menos
eso es cierto para mí, por eso cuando diseño me inspiro en las mujeres para las
que van dirigidas esas joyas. No es que como diseñadora no tenga nada que decir, por
supuesto que cada diseño sale a través del cristal con que percibo la realidad
o la fantasía que para mí es la vida. El proceso de creación de la joya parte del
dialogo interno que tengo con las 1253 mujeres que viven dentro de mí, y de las
otras dos mil con las que me he cruzado en la vida, con la mujer que sueña con
ser una gran escritora, con la que ha logrado ser una maravillosa actriz, con
la filántropa, con la que está convencida de que con su carrera de abogada y
por el camino de la política logrará hacer de este mundo un lugar mejor, con la
que plantea que siendo vegetariana
establece una relación más amorosa con su entorno, con la madre, con la
ejecutiva y también con la señorita
“Rosemary Barton” quien nació en la mente de una de mis escritoras
favoritas: Agatha Christie; y hasta con la mismísima Agatha Christie, a quien
imagino con su collar de perlas de un metro muy al estilo Chanel, escribiendo
junto a una taza de té. Todas ellas me inspiran y es ahí en mis divagaciones
diarias donde nace todo, donde nace la magia…
AGATHA CHRISTIE
AGATHA CHRISTIE
Primero
llega la imagen de la mujer, después un nombre, un oficio o un sentimiento, a
veces la veo como en una fotografía y otras la siento con el anhelo de ir a
algún lugar, y es ahí cuando decido con qué joya no solo se verá mejor sino que
se sentirá segura, más femenina o más andrógina quizá (depende de quién sea la
mujer), y ahora sí… hilos, piedras, agujas, cordones alambres van y vienen
primero en mi mente y luego en mis manos, hay ocasiones en que doy y doy
vueltas hasta entender cómo llegar a esa imagen mental, pero después llega y es
ahí cuando la magia se hace realidad, cuando todo se concreta.
Esas
1253 mujeres que habitan en mi cabeza más las otras 2000 con las que me he
cruzado son la esencia de la mujer, son pluralidad, son ternura, belleza,
berraquera, bondad, malicia, amor, inteligencia, son todo lo que somos todas,
por supuesto ninguna igual, cada una con una mezcla diferente y en cantidades
diferentes.
Volviendo
al tema de lo que son las joyas, yo digo que son signos que le dan un sentido
autentico a nuestra personalidad; y es que esa frase…”Si lo hubieras visto” que
dice una mujer enfatizando con sus manos abiertas mirando al cielo, no
significaría lo mismo sin ese anillo que engrandece esa frase, que nos hace
imaginar (puede el anillo ser de tagua, de plata, de bronce…), pero entre otras
cosas, ese estilo nos ayuda a imaginar a qué se refiere nuestra amiga con ese
“Si lo hubieras visto”, nos habla de ella, de la percepción que ella tiene del
mundo.
Este
Post, además de tener la intención de compartir cómo nace una joya en el taller
de Ana RamoS, también es una invitación a manifestar esa parte de ti a través
de una joya que te ayuda a hablarle al mundo, que completa tu mensaje o que
simplemente le pone un poco más de color al paisaje que somos para nosotras y
para los otros.
Si
necesitas algo de ayuda para arriesgarte a incorporar más joyas en tu vida te
regalo estos tips para que los tengas en cuenta:
Si
tu Rostro es redondo y quieres alargarlo un poco visualmente: Usa aretes
alargados con algo de movimiento. (si te gusta algo circular procura que penda
de una cadenita larga)
Si
tu rostro es alargado y deseas acortarlo visualmente un poco: Utiliza aretes
con volumen hacia los lados que mantengan la atención hacia el nivel de las
orejas.
Si
Tienes busto prominente: Escoge preferiblemente los collares cortos que caen
sobre el pecho y no sobre el busto, o los collares largos de casi un metro. ( Evita
que el collar finalice sobre el busto)
Si
deseas estilizar la figura: Elige collares largos. (Alargan tu figura)
Si
usas un collar muy vistoso: Usa pendientes discretos
Si
usas pendientes XL: Opta por pulseras o anillos en vez de collar.
Busca
siempre el equilibrio y sobretodo asegúrate antes de salir de casa que la
imagen que se proyecta en el espejo pertenece a quien realmente eres!
Aquí
les comparto también algunas de las joyas que han nacido como fruto de esos
diálogos internos. Espero que les gusten, o sino que sigan buscando algo que
exprese su personalidad y carácter.
¡Siempre
con Amor!
Collar que nace del dialogo con Francia
Collar que nace del dialogo con Margarita
Pulsera Johana (Nace del dialogo interno con una novia
que en el día de su boda se decide por el "Rojo Pasión")
En esta imagen se aprecia parte del proceso de elaboración
de una joya tejida con alambre de cobre y posteriormente
cuando ya tiene el baño de oro de 24 quilates.





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